| Lunes 5 de Junio de 2006 | Hora de publicación: 14:44 |
Fuente: CRONICA
Tres de cada cien niños, en el país, tienen capacidades intelectuales sobresalientes, lo que en otras partes del mundo les llaman genios.
En México, a diferencia de muchos países del mundo, no existe ningún programa por parte de la SEP o de cualquier dependencia oficial para detectarlos y orientarlos.
"Es una lástima y una ironía que organizaciones criminales como los carteles de las drogas tengan mayor capacidad de captar e identificar a los jóvenes brillantes que no tuvieron una desarrollo de capacidades y valores adecuados. La mejor prueba de esto, es la estructura avanzada y bien desarrollada que tiene estas células", aseguró Janet Sáenz de la Asociación Mexicana para el Apoyo a Sobresalientes (Amexpas).
"Falta mucho por hacer, debemos empezar en preescolar y primaria", sostiene.
Para Silvia Sánchez Ochoa, académica del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana (UIA), al no existir un programa para detectar a los menores con capacidades altas, pueden ocurrir dos cosas: "cuando es muy manifiesta, acaban en el extranjero y cuando no, se quedan aquí, olvidados y calificados más bien como niños problema".
"Sin un programa de encauce, el niño pierde oportunidad de desarrollo, ello desencadena en conductas malas en clases, porque simplemente se aburren, después son niños problemas", explica.
Ambas especialistas coinciden que otra disyuntiva a la que se enfrentan estos menores es "que son estandarizados".
"Un niño genio no es sólo aquel que desarrolla las matemáticas fácilmente o el que memorizar, existen niños con potencial en todas las áreas: verbal, artes, danza, artísticas, etc", menciona Sánchez Ochoa.
A su vez, Janet Sáenz asegura "tenemos tres genios por cada cien, pero además existen de 15 a 20 por ciento de niños que pueden tener habilidades superiores pero que deben explotarse y manejarse adecuadamente".
Confusión. En la mayoría de los casos los menores son desapercibidos, pero en el peor de los escenarios son "diagnosticados" por sus profesores como "burritos", "flojos" o hiperactivos.
"Sin embargo el problema no para ahí, existen los sobresalientes que en algunos casos conjugan esta condición con la hiperactividad y acarrean un verdadero problema para el menor. Por falta de atención medica son discriminados y en la mayoría de los casos no consiguen desarrollar todo su potencial intelectual", señala Juan Manuel Bautista Ramírez, investigador de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Morelos.
Más allá de las clasificaciones de psicólogos y test IQ, la mayoría de los familiares de estos niños no tienen claro dónde deben pedir ayuda. A veces, la psiquiatría es el reducto final por la desadaptación social y familiar que muy a menudo viven, con diagnósticos que van desde Trastornos por Déficit de Atención (TDA), hasta psicosis y esquizofrenia, todos ellos erróneos, pues en realidad se toma por rebeldía lo que puede ser un uso sobresaliente de la mente.
"Ese es otro punto, muchos piensan que a los sobresalientes no les cuesta trabajo, que ellos pueden desarrollarse solos, creen que nunca van a necesitar ayuda y van a brillar sin apoyo. Es una apreciación muy equivocada", indica la directora de Amexpas.
Propuestas. El primer paso para rescatarlos "es reconocerlos y ahí los maestros serían los adecuados para hacerlo, pero eso implica una capacitación para ellos. No es fácil detectar a un niño de tres años "genio" y en el preescolar es donde más niños se pierden, normalmente si el potencial no es muy elevado, el profesor no lo detecta y ese talento no se desarrolla, ahí acaba lo que puede ser un adulto sobresaliente".
Una implicación más "es el sistema educativo nacional, donde es muy complicado brindar atención especial, es decir, que dentro de la misma escuela se desarrolle un sistema adecuado para ellos", asegura la académica de la UIA.
Janet Saenz expone "en EU, Canadá Francia y especialmente Australia tiene programas para sobresalientes en todas las áreas, por estados, por área, aquí ni en los programas para una carrera magisterial se contempla el tema y esa es la puerta".