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TEMA: ¿Qué es la Meditación? según Osho
#67
¿Qué es la Meditación? según Osho 3 Años, 7 Mess ago Karma: 9  
Para los que quieran aprender a meditar, pueden leer este documento o descargar el archivo en winzip que lo contiene en WORD. ¡Saludos a todos!

¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?


HACIA EL CENTRO DE TU SER


OSHO



Este libro fue pasado a formato Word para facilitar la difusión, y con el propósito de que así como usted lo recibió lo pueda hacer llegar a alguien más. HERNÁN


Para descargar de Internet: Biblioteca Nueva Era
Rosario – Argentina
Adherida al Directorio Promineo
FWD: www.promineo.gq.nu



Título original: What is meditation
Ó Osho International Foundation 1995.
Ó 1999 by Lumen

ÍNDICE:

La meditación es:
lúdica
creativa
conciencia
tu naturaleza
inacción
ser testigo
un salto
científica
un experimento
silencio
el paraíso
reminiscencia
libertad
sensibilidad
crecer
no escapista
un don
claridad
vacío
inteligencia
purificación
un florecimiento
tomar conciencia
diversión
comprensión
encanto
relajación
frialdad
unidad
recreación
descanso
ser el amo
en el intervalo
en el presente
un acontecimiento
transformación
volver a casa
vivir alegremente

SINOPSIS:
El Sunday Times ha elegido a Osho como uno de los 1,000 Hacedores del Siglo Veinte. Su retiro de meditación en la India sigue siendo una meca para hombres y mujeres de todo el mundo que buscan una guía espiritual y una transformación.
En estos fragmentos, cuidadosamente seleccionados, de sus numerosas conferencias sobre el tema de la meditación, Osho llega a cada uno de nosotros, incitándonos a recorrer el verdadero camino hacia la paz y la plenitud.
Su alentadora compañía nos muestra que meditar significa ser creativo, conciente y libre.


Osho enseñaba filosofía en la Universidad de Jabalpur antes de que se estableciera la comunidad de Poona, en India, que ha adquirido fama en todo el mundo como una meca para peregrinos que desean probar la meditación y la transformación. Sus enseñanzas han influido sobre millones de personas de todas las edades y de todos los estilos de vida. El Sunday Times lo ha descrito como uno de los mil hacedores del Siglo Veinte, y The Sunday Mid-Day (India), como una de las diez personas (junto con Gandhi, Nehru y Buda) que han modificado el destino de India.





INTRODUCCIÓN

En el pasado, evidentemente, el mundo era muy diferente. Unas seis semanas de estímulos sensoriales de hace seiscientos años equivalen a la cantidad que hoy nos llega en un solo día. Recibir en un solo día seis semanas de estímulos e información implica una presión para aprender y adaptarse cuarenta veces más grande. El hombre moderno debe tener una capacidad de aprendizaje mayor de la que haya tenido nunca, pues ahora hay más para aprender. El hombre moderno tiene que capacitarse para adaptarse a situaciones nuevas todos los días, debido a lo rápido que cambia el mundo. Es un gran desafío. Un gran desafío, si es aceptado, contribuye en gran medida al desarrollo de la conciencia. Uno puede decir que el hombre moderno se vuelve completamente neurótico o que la gran presión lo transforma, de acuerdo con el punto de vista que uno asu¬ma. Una cosa es segura: no hay forma de volver atrás. La estimulación sensorial continuará aumentando más y más. Recibiremos más y más información, y la vida seguirá cambiando a ritmos más y más veloces. Y tendremos que poder aprender a adaptarnos a cosas nuevas.
En el pasado, el hombre vivía en un mundo prácticamente estático. Todo estaba inmóvil. Cada uno debía dejar el mundo tal como su padre se lo había dejado a uno, sin modificarlo en absoluto. Como nada cambiaba, no era necesario aprender demasiado. Era suficiente con aprender un poco, entonces quedaban espacios en la mente de cada uno, espacios vacíos, que ayudaban a la gente a mantener la cordura.

Ahora, ya no hay espacios vacíos, salvo que uno los cree en forma deliberada.
Hoy, la meditación es más necesaria que nunca. La meditación es tan necesaria que es casi una cuestión de vida o muerte. En el pasado, era un lujo: poca gente (un Buda, un Mahavira, un Krishna) se interesaba en ella. Otras personas eran naturalmente calladas, o naturalmente felices, sanas. No necesitaban pensar en la meditación; de alguna manera inconsciente, estaban meditando. La vida se movía tan silenciosa y lentamente que hasta los más estúpidos podían adaptarse a ella. Ahora, el cambio es tan tremendamente rápido, tiene una velocidad tal, que hasta los más inteligentes se sienten incapaces de adaptarse a él. Cada día, la vida es diferente, y tenemos que volver a aprender. Hay que aprender y volver a aprender una y otra vez. Ahora, no se puede dejar de aprender; el proceso de aprendizaje dura toda la vida. Hasta el momento mismo de morir, hay que seguir aprendiendo, pues es la única forma de mantener la cordura, evitando la neurosis. Y la presión es grande: cuarenta veces más grande.

¿Cómo aflojar esta presión? Es necesario entrar deliberadamente en momentos de meditación. Si una persona no medita al menos una hora por día, su neurosis no será accidental, sino generada por ella misma.

Durante una hora, quien practique la meditación debe desaparecer del mundo y meterse en su propio ser. Durante una hora, debe estar tan aislado que nada llegue a él: ni un recuerdo, ni un pensamiento, ni una fantasía. Durante una hora, no debe haber contenido alguno en su conciencia. Esto lo rejuvenecerá y lo refrescará, liberará nuevas fuentes de energía en su interior; y el hombre volverá a estar en el mundo, más juvenil, más fresco, con mayor capacidad de aprendizaje, con más asombro en sus ojos y con más respeto en su interior. Nuevamente niño.
Osho, El secreto de los secretos.

¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?

La meditación es LÚDICA

La meditación no es algo propio de la mente, sino algo que está más allá de ella. Y el primer paso es asumir una actitud lúdica frente a la meditación. Si tomas la meditación como algo divertido, la mente no podrá destruir tu meditación. Si no lo haces, la transformará en otro viaje del yo y te tornará muy serio. Comenzarás a pensar: "Soy un gran meditador. Soy más sagrado que el resto de la gente, mientras que todo el mundo es terrenal, soy religioso, soy virtuoso." Es esto lo que les ha sucedido a miles de así llamados santos, moralistas, puritanos: solamente están jugando juegos del yo, sutiles juegos del yo.
Por eso quiero cortar esto de raíz desde el principio. Enfrenta la meditación con una actitud lúdica. Es una canción para ser cantada, una danza para ser danzada. Tómala como diversión y te sorprenderás: si puedes asumir en forma lúdica la meditación, ésta se desarrollará a pasos agigantados.
Pero tú no estás anhelando logro alguno. Simplemente, estás disfrutando de sentarte en silencio, gozando el mero acto de sentarte en silencio. No se trata de que estés a la espera de algún poder de yogui, siddhis,* milagros. Todo eso no tiene sentido: es la misma tontería de antes, el mismo viejo truco, pero con nuevas palabras, en un nuevo plano... La vida como tal debe ser entendida como un chiste del cosmos. Entonces, de repente, te relajarás porque no hay nada por lo que tensionarse. Y, en esa misma relajación, algo empieza a cambiar en ti: hay un cambio radical, una transformación. Y las pequeñas cosas de la vida comienzan a cobrar un nuevo sentido, una nueva significación. Entonces, nada es pequeño, todo empieza a tomar un nuevo sabor, una nueva atmósfera. Uno empieza a sentir una especie de santidad por todas partes. Uno no se transforma en cristiano, no se transforma en hindú, no se transforma en maho_meta_no. Uno simplemente se vuelve un amante de la vida. Uno aprende una sola cosa: cómo gozar de la vida.
Pero gozar de la vida es el camino hacia Dios. ¡Danza tu camino hacia Dios, ríe tu camino hacia Dios, canta tu camino hacia Dios! (1)



La meditación es CREATIVA

Hasta ahora, has vivido de determinada manera. ¿No te gustaría vivir de otro modo? Hasta ahora, has pensado en cierta forma. ¿No te gustaría alguna nueva vislumbre en tu ser? Entonces, mantente alerta y no escuches a la mente. La mente representa al pasado que permanentemente intenta controlar tu presente y tu futuro. Es el pasado muerto que sigue controlando el presente vivo. Simplemente, toma conciencia de esto.
¿Pero cuál es la manera? ¿Cómo continúa haciéndolo la mente? La mente lo hace con su método. Dice: "Si no me prestas atención, no serás tan eficiente como yo. Si repites lo antiguo, puedes lograr mayor eficiencia, porque ya lo has hecho antes. Si emprendes algo nuevo, no puedes ser tan eficiente." La mente sigue hablando como un economista, como un experto en eficiencia. Sigue diciendo: "Esto es más fácil de hacer. ¿Por qué hacerlo de la forma dificultosa? Ésta es la vía que ofrece menor resistencia."
Recuerda: siempre que tengas dos opciones, dos alternativas, elige la nueva. Opta por la más difícil, aquella en la cual sea necesario un mayor conocimiento. A costa de la eficiencia, elige siempre el conocimiento, y generarás una situación en la cual se haga posible la meditación. Son solamente situaciones. La meditación tendrá lugar. No estoy afirmando que sólo creando estas situaciones se consiga la meditación, pero ellas son útiles.
Generarán en ti la situación necesaria, sin la cual no podría haber meditación. Sé menos eficiente pero más creativo. Deja que éste sea el motor. No te preocupes demasiado por los fines utilitarios. Más bien, recuerda siempre que no estás aquí, en la vida, para transformarte en una mercancía. No estás aquí para convertirte en una utilidad con escasa dignidad. No estás aquí nada más que para volverte más y más eficiente. Estás aquí para tornarte más y más vivo. Estás aquí para hacerte más y más inteligente. Estás aquí para volverte más y más feliz, exaltadamente feliz. Pero esto está totalmente alejado de los caminos de la mente. ( 2 )

La meditación es CONCIENCIA

Cualquier cosa que hagas, hazla con profunda conciencia. Entonces, inclusive las cosas pequeñas se transforman en sagradas. Entonces, cocinar o limpiar se transforma en cosas sagradas; se hace culto de ellas. No se trata de qué es lo que haces, sino de cómo lo haces. Puedes limpiar el piso como un robot, un artefacto mecánico; tienes que limpiarlo, así que lo haces. Entonces, te pierdes algo hermoso. Así, malgastas esos momentos nada más que en limpiar el piso. Limpiar el piso podía haber sido una experiencia grandiosa. Te la perdiste. El suelo está limpio, pero algo que podía haber pasado en tu interior no ha pasado. Si hubieras tenido conciencia, tú también (y no sólo el piso) habrías sentido el efecto de una profunda purificación. Limpia el piso con plena conciencia, con el brillo del conocimiento. Trabaja, siéntate o camina, pero con un hilo conductor: ilumina más y más momentos de tu vida con la conciencia. Deja que la vela del conocimiento se encienda en cada momento, en cada acto. El efecto acumulativo de todos los momentos juntos los transforma en una gran fuente de luz. ( 3 )

La meditación es tu NATURALEZA

¿Qué es la meditación? ¿Es una técnica que se puede practicar? ¿Es un esfuerzo que tienes que hacer? ¿Es algo que la mente puede lograr? No. Todo lo que la mente es capaz de hacer no puede ser meditación. Se trata de algo que está más allá de la mente, y en ese terreno la mente resulta absolutamente inútil. La mente no puede acceder a la meditación. Donde termina la mente, comienza la meditación. Es necesario recordar esto, porque en nuestras vidas, hagamos lo que hagamos, lo hacemos a través de la mente; sea lo que sea lo que logramos, lo logramos a través de la mente. Y entonces, cuando nos volvemos hacia adentro, nuevamente empezamos a pensar en términos de técnicas, métodos, acciones, porque toda la experiencia de vida nos muestra que la mente puede lograrlo todo. Sí, a excepción de la meditación, la mente puede lograrlo todo. Todo lo ejecuta la mente, salvo la meditación. Porque la meditación no es un logro; es un estado previo: es tu naturaleza. No es necesario adquirirla; sólo es preciso reconocerla, sólo hay que recordarla. Está allí esperándote: basta con darte vuelta y está a tu disposición. Te ha estado acompañando desde siempre.
La meditación es tu naturaleza intrínseca: eres tú, es tu ser, no tiene nada que ver con tus acciones. No puedes tenerla y no puedes no tenerla. No puede ser poseída, pues no es una cosa. Eres tú mismo. Es tu ser. ( 4 )

La meditación es INACCIÓN

Cuando la gente viene y me pregunta "¿Cómo hago para meditar?", yo le respondo: "No es necesario preguntar cómo se medita. Pregunta cómo hacer para permanecer libre de ocupaciones. La meditación se produce espontáneamente. Sólo pregunta cómo tener tiempo libre de ocupaciones: eso es todo. En esto consiste todo el truco de la meditación: en cómo permanecer libre de ocupaciones. Entonces, no puedes hacer nada: la meditación habrá de florecer."
Cuando no estás haciendo nada, la energía se desplaza hacia el centro, se instala en el centro. Cuando estás haciendo algo, la energía se dirige hacia afuera. Actuar es una forma de salirse de uno mismo. No actuar es una forma de entrar en uno. Las ocupaciones son un medio de escape. Puedes leer la Biblia, puedes transformarlo en una ocupación. No hay diferencia alguna entre una ocupación religiosa y una secular: todas son ocupaciones y te ayudan a quedarte en la parte exterior de tu ser. Son excusas para quedarse del lado de afuera.
El hombre es ignorante y ciego, y quiere seguir siéndolo, porque le parece que volverse hacia el interior es como entrar en un caos. Y así es. En tu interior, has generado un caos. Tienes que salir a su encuentro y superarlo. Se requiere coraje: coraje para ser uno mismo, y coraje para meterse dentro de uno mismo. No conozco coraje más grande que ese coraje de ser meditativo.
Pero la gente que se queda en la parte exterior, ya sea con cosas terrenales o no terrenales, pero igualmente con ocupaciones, piensa... y ha dado origen a un rumor a su alrededor: tienen sus propios filósofos, que dicen que, si eres un introvertido, de alguna manera estás enfermo, algo no anda bien contigo. Y constituyen la mayoría. Si meditas, si te sientas en silencio, se burlarán de ti:
"¿Qué estás haciendo? ¿Mirándote fijamente el ombligo? ¿Abriendo el tercer ojo? ¿Adónde vas? ¿Estás enfermo?... Porque, ¿qué hay para hacer en el interior? No hay nada."
Para la mayoría de la gente, el interior no existe; sólo consideran que existe el afuera. Y en realidad es exactamente al revés: sólo el adentro es real; el afuera no es más que un sueño. Pueden llamar enfermos a los introvertidos, pueden llamar enfermos a los meditadores. En Occidente, piensan que el Oriente está algo perturbado: ¿cuál es la finalidad de sentarse solo y dirigir la mirada hacia adentro? ¿Qué va uno a encontrar allí? No hay nada.
David Hume, uno de los grandes filósofos británicos, lo intentó una vez... porque estaba estudiando los Upanishads * y éstos repetían: "Entra, entra, entra." Éste era su único mensaje. Así que lo intentó. Un día cerró los ojos (un hombre totalmente profano, muy lógico, empírico, pero en absoluto meditativo), cerró sus ojos y exclamó:
"¡Es tan aburrido! Es aburrido mirar hacia el interior de uno mismo. Los pensamientos se movilizan, a veces algunas emociones también, pero siguen disparándose en la mente, y tú continúas observándolas. ¿Con qué objetivo? Es inútil. No tiene sentido."
Y así lo entiende mucha gente. La perspectiva de Hume es la de la mayor parte de la gente. ¿Qué estás haciendo para llegar al interior de ti mismo? Hay oscuridad, pensamientos flotando aquí y allá. ¿Qué harás? ¿Qué saldrá de esto? Si Hume hubiera esperado un poco más (lo cual es difícil para personas como él), si hubiera sido un poco más paciente, a medida que los pensamientos desaparecen, las emociones se serenan. Pero, si esto le hubiera ocurrido a Hume, habría dicho:
"Esto es aun peor, porque viene el vacío. Al menos, antes había pensamientos, algo de que ocuparse, para observar, algo en que pensar. Ahora, han desaparecido hasta los pensamientos; queda sólo el vacío... ¿Qué hacer con el vacío? Es absolutamente inútil."
Pero, si hubiera esperado un poco más, entonces también hubiera desaparecido la oscuridad. Es como cuando dejas un lugar iluminado por el cálido sol y entras a la casa: todo se ve oscuro porque tus ojos necesitan ponerse un poco a tono. Están adaptados al cálido sol de afuera; en comparación, tu casa parece oscura. No puedes ver; te sientes como si fuera de noche. Pero esperas, te sientas, descansas en una silla y, tras unos segundos, tus ojos se adaptan. Ahora, ya no está oscuro, un poco más de luz... Descansas una hora y todo es luminoso, no hay oscuridad para nada.
Si Hume hubiera esperado un poco más, la oscuridad también se hubiera desvanecido. Como has pasado en el cálido sol de afuera muchas vidas, tus ojos se han acomodado a él, han perdido la flexibilidad. Necesitan un ajuste. Cuando uno entra a la casa, le lleva un ratito, algo de tiempo y de paciencia. No te apresures.
Nadie puede llegar a conocerse a sí mismo con apuro. Es una espera muy, muy profunda. Se necesita una paciencia infinita. Lentamente, la oscuridad desaparece. Surge una luz que no proviene de fuente alguna. No tiene llama, no hay una lámpara encendida, tampoco está el sol allí. Una luz, tal como aparece a la mañana, cuando la noche ha desaparecido y el sol aún no ha salido... O como a la tarde, en el crepúsculo, cuando el sol se ha puesto y todavía no ha caído la noche. Ésta es la razón por la cual los hindúes denominan a su oración sandhya. Sandhya significa crepúsculo, luz que carece de fuente.
Cuando te dirijas hacia el interior, llegarás a la luz que carece de fuente. En esa luz, por primera vez, comienzas a comprenderte a ti mismo y a entender quién eres, porque tú eres esa luz. Tú eres ese crepúsculo. Tú eres esa sandhya, esa pura claridad, esa percepción, donde el observador y lo observado desaparecen, permaneciendo sólo la luz. ( 5 )

La meditación es ser TESTIGO

La meditación comienza por separarse de la mente, por ser un testigo. Ésta es la única manera de separarse
de algo. Si estás mirando hacia la luz, naturalmente, una cosa es segura: tú no eres la luz; eres quien está mirando la luz. Si estás observando las flores, una cosa es segura: tú no eres la flor; eres el observador.
La contemplación es la clave de la meditación. Contempla tu mente. No hagas nada: ni repetir un mantra, ni repetir el nombre de Dios. Sólo observa lo que la mente hace. No la perturbes, no la obstaculices, no la reprimas; no emprendas nada por tu parte. Limítate a ser un observador. Y el milagro de la contemplación es la meditación. A medida que observes, lenta, lentamente, la mente se vaciará de pensamientos. Pero no te estás quedando dormido; estás cada vez más alerta, más consciente.
Cuando la mente se vacía por completo, toda tu energía se transforma en una llama de despertar. Esta llama es el resultado de la meditación. Así que puedes decir que la meditación es otro nombre de la contemplación, del ser testigo, de la observación, sin emitir juicio ni evaluación alguna. Sólo por medio de la contemplación, saldrás de inmediato de la mente...
Todo lo que el yogui Maharishi Mahesh y otros como él hacen está bien, pero llaman meditación a algo que no lo es. Allí es donde están guiando a la gente por un camino errado. Si hubieran seguido siendo sinceros y auténticos, y le hubieran dicho a la gente que esto traería salud mental, salud física, una vida más relajada, una existencia más pacífica, hubiera sido correcto. Pero, una vez que comenzaron a llamarla "meditación trascendental", le habían atribuido a algo muy trivial una grandiosa significación que no le corresponde. La gente ha participado de la meditación trascendental durante años y, en Oriente, durante miles de años. Pero esto no se ha transformado, para la gente, en un mayor autoconocimiento, y no los ha convertido en Buda Gautama.
Si deseas entender exactamente qué es la meditación, el Buda Gautama es el primer hombre que arribó a una definición correcta y precisa: es ser testigo. ( 6 )

La meditación es un SALTO

Nunca puedes ir más allá de la mente si sigues utilizándola. Tienes que dar un salto, y la meditación implica ese salto. Ésta es la razón por la cual la meditación es ilógica, irracional. Y no se la puede tornar lógica; no se la puede reducir a la razón. Tienes que experimentarla. Únicamente si pasas por esta experiencia, adquieres conocimiento. Así que intenta esto: no pienses en ella; intenta, trata de ser testigo de tus propios pensamientos. Siéntate, relajado, cierra los ojos, deja fluir tus ideas como fluyen las imágenes en una pantalla. Obsérvalas, míralas, hazlas tus objetos. Surge un pensamiento: contémplalo profundamente. No pienses en él; sólo obsérvalo. Si empiezas a pensar en él, no serás testigo: habrás caído en la trampa.
Hay afuera una bocina. Surge una idea: "está pasando un auto"; o ladra un perro, o algo sucede. No pienses en ello; sólo contempla la idea. El pensamiento ha surgido, ha tomado forma. Aunque sea por un solo instante, si eres capaz de observar el proceso de pensamiento sin pensar en él, habrás aprendido a ser testigo y habrás ganado algo al serlo. Es un gusto, un gusto diferente del pensar (totalmente diferente). Pero es necesario experimentar con él. La religión y la ciencia son polos opuestos, pero en algo se parecen y ponen el acento en lo mismo: la ciencia depende de la experimentación, al igual que la religión. Sólo la filosofía es no experimental. La filosofía sólo depende del pensar. Tanto la religión como la ciencia dependen de la experiencia: en el caso de la ciencia, con objetos; en el caso de la religión, con tu subjetividad. La ciencia depende de la experimentación con cosas, no contigo; y la religión depende de la experimentación directa contigo.
Es difícil, porque en la ciencia el experimentador está allí, el experi¬mento está allí y el objeto que va a ser experimentado también. Hay tres cosas: el objeto, el sujeto y el experimento. En la religión, tú eres estas tres cosas al mismo tiempo. Debes experimentar contigo mismo. Tú eres el sujeto, el objeto y el laboratorio. No sigas pensando. Comienza por algún lado, empieza a experimentar. Entonces, tendrás una sensación directa de lo que es pensar y lo que es ser testigo. Y así llegarás a saber que no puedes hacer las dos cosas en forma simultánea, así como no puedes correr y estar sentado al mismo tiempo. Si corres, no puedes estar sentado, entonces no te sientas. Y si estás sentado, no puedes correr. Pero sentarse no es la función de las piernas. Correr es la función de las piernas; no sentarse. En realidad, sentarse es la no función de las piernas. Cuando las piernas están funcionando, no estás sentado. Sentarse es la no función de las piernas; correr es su función.
Lo mismo ocurre con la mente: pensar es una función de la mente; ser testigo implica una no función de la mente. Cuando la mente no está funcionando, puedes ser testigo, y entonces tienes la conciencia. ( 7 )

La meditación es CIENTÍFICA

La meditación es un método puro y científico. En ciencia, se llama observación, observación de los objetos. Cuando miras hacia tu interior, es la misma observación, sólo que haciendo un giro de ciento ochenta grados y dirigiendo la mirada hacia adentro. Ésta es la razón por la cual la llamamos meditación. No es necesario Dios alguno, así como no es necesaria Biblia alguna. No es necesario, como prerrequisito, tener un sistema de creencias.
Un ateo puede meditar, así como puede hacerlo cualquier persona, porque la meditación no es sino un método de volverse hacia el interior. ( 8 )

La meditación es un EXPERIMENTO

¿No crees en Dios? Eso no es un impedimento para la meditación. ¿No crees en el alma? Eso no es un impedimento en la meditación. ¿No crees en nada? Eso no es un obstáculo. Puedes meditar, pues la meditación simplemente indica cómo acceder al interior de uno mismo: si hay o no un alma no tiene importancia, así como no la tiene si existe o no un Dios.
Una cosa es segura: que tú existes. Si seguirás existiendo después de la muerte o no, no interesa. Sólo importa una cosa: en este preciso momento, tú existes. ¿Quién eres? Para acceder a ello, está la meditación: para penetrar más hondo en tu propio ser. Tal vez sea sólo algo momentáneo; tal vez no seas eterno; tal vez la muerte ponga fin a todo. No imponemos condición alguna en que estés obligado a creer. Sólo decimos que tienes que probar. Simplemente inténtalo. Un día sucede: los pensamientos no están allí. Y de repente, cuando las ideas desaparecen, tú quedas separado de tu cuerpo, pues los pensamientos constituyen el puente entre ambos. A través de ellos, estás unido al cuerpo. Constituyen el nexo. En forma repentina, el nexo desaparece: tú estás allí, el cuerpo también está allí, y hay un infinito abismo entre ambos. Entonces, sabes que el cuerpo ha de morir, en tanto que tú no puedes morir.
Entonces, no se trata de algo como un dogma; no es un credo, es una experiencia que se comprueba por sí misma. Ese día, la muerte desaparece.
Ese día, la duda desaparece, porque ya no necesitas estar permanentemen¬te defendiéndote. Nadie puede des¬truirte: eres indestructible. Entonces, la confianza surge, se desborda. Y te¬ner confianza es estar en éxtasis; tener confianza es estar en Dios; tener con¬fianza es estar satisfecho.
Así que yo no hablo de cultivar la confianza, sino de experimentar la meditación.

La meditación es SILENCIO

La mente implica palabras; el yo, silencio. La mente no es sino la suma¬toria de todas las palabras que has acumulado. El silencio es algo que siempre ha estado contigo, no es una acumulación. Éste es el significado del yo: es tu cualidad intrínseca. So¬bre el fondo del silencio, continúas acumulando palabras, y la sumatoria de todas las palabras es lo que se co¬noce como mente. El silencio es me¬ditación. Es una cuestión de cambiar la percepción de la forma, de desviar la atención de las palabras hacia el si¬lencio, que siempre ha estado allí. ( 10 )

La meditación es el PASO

La meditación es un estado natural, que hemos perdido. Es un paraíso perdido, pero el paraíso puede ser re¬cuperado. Mira a los niños a los ojos... Míralos y verás un gran silen¬cio, una inocencia. Cada niño viene con un estado meditativo, pero debe ser iniciado en los caminos de la so¬ciedad: hay que enseñarle a pensar, a calcular, a razonar, a discutir; hay que enseñarle las palabras, el lenguaje, los conceptos. Y lenta, lentamente, pierde contacto con su propia inocencia. Se contamina, es corrompido por la so¬ciedad. Se transforma en una maqui¬naria eficiente; deja de ser un hombre.
Todo lo que se necesita es recupe¬rar ese espacio una vez más. Alguna vez lo conociste, así que, cuando te acercas a la meditación por primera vez, te sorprendes, pues un gran sen¬timiento surgirá en ti como si lo hu¬bieras experimentado previamente. Y esa sensación es real: lo has vivido antes, pero lo has olvidado. El dia¬mante se ha perdido en medio de un montón de basura. Pero, si eres capaz de descubrirlo, hallarás nuevamente el diamante: te pertenece.
No puede perderse verdaderamen¬te: sólo se puede olvidar. Nacemos como meditadores y después apren¬demos los caminos de la mente. Pero nuestra naturaleza real permanece es¬condida en algún lugar, en las profun¬didades, como una corriente submari¬na. Cualquier día, una pequeña exca¬vación, y encontrarás la fuente de la que aún fluye agua fresca. Y encon¬trarla es uno de los más grandes pla¬ceres de la vida. ( 11 )

La meditación es REMINISCENCIA

Dondequiera que estés, recuerda que tú existes. Esta conciencia de tu existencia debe tornarse una continui¬dad. No tu nombre, tu casta, tu nacio¬nalidad. Ésas son cosas fútiles, abso¬lutamente vanas. Sólo recuerda: "Yo soy." No hay que olvidar esto. Esto es lo que los hindúes denominan remi¬niscencia del yo, lo que Buda llamaba autocontemplación, lo que Gurdjieff solía denominar recuerdo del yo, y lo que Krishnamurti llama conciencia.
Ésta es la parte más sustancial de la meditación: recordar que "yo soy". Mientras camines, estés sentado, co miendo o hablando, recuerda el "yo soy". Nunca lo olvides. Será muy dificultoso y arduo. Al comienzo, los olvidos serán permanentes; sólo ha¬brá momentos sueltos en los cuales te sentirás iluminado, que luego se per¬derán. Pero no te sientas mal: aun es¬tos momentos sueltos son mucho. Siempre que puedas volver a recor¬dar, retoma el hilo. Cuando olvides, no te preocupes. Recuerda nuevamen¬te, vuelve a retomar el hilo, y poco a poco las brechas se irán reduciendo, los intervalos comenzarán a perderse, y surgirá una continuidad. Y cuando tu conciencia adquiere continuidad, no necesitas usar la mente. Entonces, no hay planificación; es tu conciencia y no tu mente la que dirige tus actos. Entonces, no hay necesidad de defen¬sa alguna, no hay necesidad de dar ex¬plicación alguna. En consecuencia, eres lo que eres: no hay nada que es¬conder. Aquello que eres, lo eres. No puedes hacer otra cosa. Únicamente puedes hallarte en un estado continuo de reminiscencia. A través de esta re¬miniscencia, de esta autocontempla¬ción, llega la auténtica religión, la au¬téntica moralidad. ( 12 )

La meditación es LIBERTAD

Si la vida fluye hermosa, natural¬mente, si no hay maestros negativos para la vida, si no hay ni políticos ni sacerdotes que te distraigan, enton¬ces, cerca de los cuarenta y dos años, exactamente al llegar la madurez se¬xual, madura la meditación. Alrede¬dor de los cuarenta y dos años, uno comienza a sentirse volcado hacia adentro. Cerca de los catorce años, uno empieza a volcarse hacia los de¬más, se torna extravertido. El amor implica extraversión; la relación es pensar en el otro. La meditación es in¬troversión, y significa pensar en el propio ser, en el centro de uno mismo.
Entre los catorce y los cuarenta y dos años, se produce un cambio. Poco a poco, uno vive la vida, conoce lo que es el amor, sabe de su satisfacción y de su frustración, de su alegría y de su tristeza, de su belleza y de su es¬panto, sabe que hay momentos de in¬tenso éxtasis y, después, grandes va¬lles de oscuridad. Entonces, uno em¬pieza poco a poco a volcarse hacia el propio ser, dado que depender del otro nunca puede producir verdadero éxtasis. Si tu placer depende del otro, ese placer nunca puede tener en sí mismo la cualidad de la libertad. Y un placer que no tiene la cualidad de la libertad no es un gran placer. Si eres dependiente respecto del otro, enton¬ces hay allí una limitación. El placer al que se accede a través del amor es momentáneo: sólo puedes encontrarte con el otro en algunos momentos; lue¬go, te separas y te sientes solo. Entre¬tanto, te sientes solo. Sólo por un mo¬mento te unes con el otro. Entonces, uno empieza a pensar: "¿Hay alguna manera de hacerse uno con la existen¬cia y no sentirse solo nunca más?"
En esto consiste la meditación. El amor es unirse a la existencia a través de otra persona sólo durante algunos momentos. La meditación es unirse a la existencia eternamente.
Yoga quiere decir "unir". Esto debe suceder en algún profundo lugar del corazón. Y entonces hay placer y hay libertad. Y entonces hay dicha, pero no seguida de un valle de oscuridad. Entonces, la felicidad es eterna y la celebración es eterna. ( 13 )

La meditación es SENSIBILIDAD

Es la luz de la conciencia la que torna preciosas, extraordinarias las cosas. Entonces, las cosas pequeñas dejan de ser pequeñas. Cuando un hombre consciente, sensible y afec¬tuoso toca un guijarro de la orilla, és¬te se transforma en un diamante. Y si tocas un diamante en tu estado de in¬conciencia, no es más que un guijarro ordinario (ni siquiera eso). La profun¬didad y el sentido de tu vida serán proporcionales a tu nivel de concien¬cia.
Ahora, la gente se pregunta por to¬do el mundo: "¿Cuál es el sentido de la vida?" Evidentemente, el sentido está perdido, porque has perdido la forma de descubrir el sentido, y esta forma es la conciencia. ( 14 )

La meditación es CRECER

Envejecer no es algo valioso: todo animal pasa por eso, sin necesidad de usar la inteligencia. El crecimiento es una experiencia totalmente diferente. El envejecimiento es horizontal. El crecimiento es vertical: te lleva a las alturas, y te conduce a las profundida¬des. Y habrá de sorprenderte saber que el tiempo es horizontal, lo cual suena bastante extraño. Pasa un mo¬mento, luego viene otro momento, otro y otro más... sucediéndose en una línea, en una línea horizontal. El tiem¬po es horizontal, tal como lo es la mente. A una idea le sigue otra, y a ésta, otra, y otra, pero en una línea, una hilera, una procesión o un embotellamiento, pero siempre en forma horizontal.
La meditación es vertical: va más allá de la mente y más allá del tiempo. Y, tal vez, finalmente llegues a la con¬clusión de que el tiempo y la mente son equivalentes, son dos nombres del mismo fenómeno: la sucesión de ideas, de momentos. La meditación significa detener tanto el tiempo co¬mo la mente, y empezar de repente a elevarse a la eternidad. La eternidad no forma parte del tiempo, y tampoco es un pensamiento; es una experien¬cia. ( 15 )

La meditación es NO ESCAPISTA

El hombre que vive en el futuro vi¬ve una vida falsificada. No vive ver¬daderamente; sólo aparenta vivir. Es¬pera vivir, lo desea, pero nunca lo ha¬ce. Y el mañana nunca llega; siempre es hoy. Lo que viene es siempre aquí y ahora, y el hombre no sabe vivir el "aquí y ahora": sólo sabe escaparle. La forma de escapar al "aquí y ahora" se llama deseo, tanha (que es la pala¬bra del Buda que hace referencia a una huida del presente, a un escape de lo real hacia lo irreal).
El hombre que desea es un escapis¬ta.
Ahora, y esto es muy extraño, se piensa que los meditadores son escapistas. Esto es un completo contrasen¬tido. Los meditadores son los únicos no escapistas: todos los demás sí lo son. La meditación implica dejar de lado el deseo, abandonar los pensa¬mientos, deshacerse de la mente. La meditación significa relajarse en el momento, en el presente. La medita¬ción es lo único en el mundo que no es escapista, a pesar de que se crea que es lo más escapista que hay. Quienes condenan la meditación a menudo lo hacen utilizando el argu¬mento de que implica un escape, es¬capar de la vida. Sólo dicen cosas sin sentido; no comprenden lo que dicen.
La meditación no implica escapar de la vida. Es escapar hacia la vida. La mente lleva a escapar de la vida; el deseo es escapar de la vida. ( 16 )

La meditación es un DON

Estar en silencio es el arte más simple del mundo. No es una acción, sino una no acción. ¿Cómo puede re¬sultar dificultoso?
¡Te estoy mostrando el camino de la iluminación a través de la pereza! No hay que hacer nada para alcanzar la, pues está en tu naturaleza. Ya la tienes; sólo que estás tan ocupado con otras actividades que no puedes perci¬bir tu propia naturaleza.
En las profundidades de tu interior es como afuera: la belleza, el silencio, el éxtasis, la dicha. Pero, por favor, a veces ten clemencia contigo: siéntate y no emprendas actividad alguna, ni física ni mental. Relájate, mas no al modo norteamericano... Puesto que he visto tantos libros norteamericanos titulados Cómo relajarse, en los que el título mismo indica que el autor no sabe nada acerca de la relajación: no hay "cómo".
Sí, está bien: Cómo reparar un au¬tomóvil: tienes que hacer algo. Pero no hay acciones como tales en lo con¬cerniente a la relajación. Simplemen¬te, no hagas nada. Sé que te resultará algo difícil al comienzo. No se debe a que sea dificultoso relajarse, sino a que te has vuelto adicto a la necesidad de hacer algo. Llevará un tiempo su¬perar esa adicción.
Sólo sé y contempla. Ser es no ha¬cer y contemplar es también no hacer. Te sientas en silencio sin realizar acti¬vidad alguna, siendo testigo de todo lo que suceda. Las ideas darán vueltas en tu mente. Puedes sentir cierta ten¬sión en algunas partes del cuerpo; te puede doler la cabeza. Sólo sé testigo de lo que pase, no te identifiques con eso. Observa, sé como un observador que desde la montaña contempla lo que sucede en el valle. Es un don, no un arte.
La meditación no es una ciencia, no es un arte. Es un don; no más que eso. Todo lo que necesitas es un poco de paciencia.
Los viejos hábitos habrán de per¬durar; las ideas seguirán precipitándo¬se. Y tu mente siempre está como si fuera la hora pico, con el tránsito apretado. Tu cuerpo no está acostum¬brado a sentarse en silencio: te move¬rás y te darás vuelta. No hay de qué preocuparse. Simplemente, observa que el cuerpo se está moviendo y se está dando vuelta, que la mente está convulsionada, llena de ideas (consis¬tentes, inconsistentes, fútiles), fanta¬sías, sueños. Quédate en el centro, ob¬servando.
Todas las religiones del mundo le han enseñado a la gente a hacer algo: detener el proceso de pensamiento, forzar el cuerpo a asumir una postura inmóvil. En esto consiste el yoga: en una larga práctica para forzar al cuer¬po a una postura inmóvil. Pero un cuerpo forzado no está inmóvil. Y las oraciones, las concentraciones, las contemplaciones de todas las religio¬nes hacen lo mismo con la mente: la fuerzan, no permiten que los pensa¬mientos fluyan. Sí, tienes la capaci¬dad de hacerlo. Y, si insistes, puedes detener el proceso de pensamiento. Pero esto no es lo real, es absoluta¬mente fingido.
Cuando la inmovilidad viene por sí misma, cuando el silencio se instala sin que hagas esfuerzo alguno, cuan¬do contemplas los pensamientos y lle¬ga un momento en que empiezan a desaparecer las ideas y comienzan a producirse silencios, es hermoso. Los pensamientos se detienen por sí solos si no te identificas, si continúas en la posición del testigo y no dices: "Éste es mi pensamiento."
No dices: "Esto está bien; esto está mal", "Esto debería estar allí' y "Es¬to no tendría que estar ahí". Si lo hi¬cieras, ya no serías un observador: tendrías prejuicios, ciertas actitudes. Un observador no tiene prejuicios, no emite juicios de valor; sólo refleja lo que ve, como un espejo.
Cuando pones algo frente a un es¬pejo, éste simplemente refleja lo que está delante. No juzga que el hombre es feo, o que es hermoso, ni dice:
"¡Ay! ¡Qué bonita nariz tienes!" El espejo no tiene nada que decir. Su na¬turaleza es reflejar, y refleja. Ésta es la razón por la cual hablo de medita¬ción: tú sólo reflejas todo lo que suce¬de por dentro o por fuera.
Yo te lo garantizo... Puedo garanti¬zarlo porque me ha pasado a mí y le ha pasado a mucha de mi gente. Sólo mira con paciencia; tal vez pasen unos pocos días, quizás hasta unos pocos meses, o tal vez unos pocos años. No hay forma de anticiparlo, puesto que cada individuo tiene un ritmo diferente.
Debes haber visto a la gente que junta antiguas estampillas de correo. Cada uno tiene una colección diferen¬te; la cantidad puede ser diversa, por lo tanto el tiempo que le lleve a cada uno será diferente; pero trata de seguir como testigo hasta tanto puedas ha¬cerlo. Y esta meditación no necesita un tiempo especial. Puedes limpiar el piso y permanecer en silencio obser¬vándote a ti mismo limpiando el piso.
Puedo mover la mano sin concien¬cia de ello, sin observarla, o bien pue¬do moverla con plena conciencia. Y hay una diferencia cualitativa. Cuan¬do la mueves en forma inconsciente, es mecánico. Cuando la mueves en forma consciente, hay gracia. Incluso en la mano, que forma parte de tu cuerpo, sentirás silencio, indiferencia.
¿Y qué decir de la mente? Con tu permanente observación, lentamente comienza a reducirse más y más la precipitación de ideas. Comienzan a aparecer momentos de silencio; apa¬rece un pensamiento y después hay si¬lencio antes de que aparezca otro pen¬samiento.
Estas lagunas te brindarán la pri¬mera vislumbre de meditación y el primer placer de estar llegando a puerto. ( 17 )

La meditación es CLARIDAD

Una vez que comprendes qué es la meditación, las cosas se aclaran mu¬cho. Si no, puedes seguir andando a tientas en la oscuridad. La meditación es un estado de claridad, no un estado de la mente. La mente implica confu¬sión; nunca es clara: no puede serlo. Los pensamientos crean nubes a tu al¬rededor; nubes sutiles. Éstas generan una neblina, y se pierde la claridad. Cuando las ideas desaparecen, cuan¬do no hay más nubes a tu alrededor, cuando te centras sólo en tu ser, se produce la claridad. Entonces, puedes ver mucho más lejos; puedes ver has¬ta los confines mismos de la existen¬cia. Entonces, tu mirada se torna penetrante, y llega hasta el centro mis¬mo del ser.
La meditación es claridad, absolu¬ta claridad, de la visión. No puedes pensar en eso. Debes dejar de pen¬sar.( 18 )

La meditación es VACÍO

Durante siglos se ha estado en con¬tra del vacío. El vacío es maravilloso. Gente tonta ha estado diciéndote: "La mente en blanco es obra del Diablo." ¡La mente en blanco es obra de Dios! La mente ocupada constituye una obra del Diablo.
Pero es necesario estar verdadera¬mente vacío. Ser holgazán no signifi¬ca estar vacío; no hacer nada no signi¬fica estar vacío: miles de ideas vocife¬ran en tu interior. Puedes ser holgazán desde lo que se ve de afuera, pero en tu interior puede haber mucho traba¬jo.
Pueden alzarse muchas paredes, pueden estarse preparando nuevas prisiones para que, cuando te hartes de las viejas, puedas acceder a las nuevas. En cualquier momento, pue¬den quebrarse las viejas cadenas; por eso, puedes estar creando cadenas nuevas por si se rompen las viejas. Entonces, te sentirás muy vacío.
De vez en cuando sucede natural¬mente, porque es tu misma naturaleza ser libre. Entonces, de vez en cuando, a pesar de ti... mirando un atardecer, de repente olvidas todos tus deseos. Olvidas toda ansia, todos tus anhelos de placer.
El atardecer es tan hermoso, tan so¬brecogedor, que olvidas el pasado y el futuro: sólo queda el presente. Eres uno con el momento, no hay un ob¬servador y un observado. El observa¬dor se transforma en el objeto obser¬vado. Tú no estás separado del atarde¬cer.
Te une un puente a él. En esta co¬munión accedes a un claro, y en vir¬tud de él te sientes alegre. Pero nueva¬mente vuelves a caer en el agujero ne¬gro, por la simple razón de que, para salir al claro, necesitas el coraje de quedarte bajo el cielo vacío.
Esto es lo que llamo sannyas. Denomino a este coraje sannyas: no escapar, sino llegar al claro, con¬templando el cielo sin nubes, oyendo los cantos de los pájaros sin distorsio¬nes. Y, entonces, una y otra vez te vas adaptando al vacío y al placer de estar vacío.
Lenta, lentamente, ves que el vacío es algo más que el vacío. Implica una plenitud, una plenitud de algo de lo que nunca has tenido conciencia, una plenitud de algo que nunca has sabo¬reado.
Es decir que al principio parece vacío, y al final está lleno, totalmente lleno, abrumadoramente lleno. Está lleno de paz, está lleno de silencio, es¬tá lleno de luz. ( 19 )

La meditación es INTELIGENCIA

Mantén una mirada profunda den¬tro de tu mente: fíjate cuáles son sus motivaciones. Cuando haces algo, busca de inmediato la motivación pues, si ésta se te escapa, la mente se¬guirá engañándote y diciéndote que la motivación es otra. Por ejemplo: lle¬gas a casa enojado y golpeas a tu hijo. Tu mente dirá: "Es por su bien, para enseñarle a comportarse." Esto es una racionalización. Busca más profunda¬mente... Estabas enojado y buscabas a alguien con quien pudieras enfurecer¬te. No podías pelearte con el jefe de la oficina, pues él es demasiado fuerte para enfrentarlo: sería un riesgo, ade¬más de un peligro desde el punto de vista económico. Necesitabas a al¬guien indefenso. Ahora, como este ni¬ño está totalmente indefenso, depende de ti; no puede reaccionar, no puede hacer nada, no puede pagarte con la misma moneda. No podrías encontrar una víctima más perfecta.
Reflexiona: ¿estás enojado con el niño? Si lo estás, quiere decir que la mente te está embaucando.
La mente te engaña permanente¬mente, las veinticuatro horas del día, y tú contribuyes a ello. Entonces, al final, te sientes miserable y te ganas el infierno. Busca en todo momento la motivación correcta. Si puedes encon¬trarla, la mente tendrá cada vez me¬nos posibilidades de engañarte. Y, cuanto más te alejes de la impostura, tanto más capaz serás de moverte más allá de la mente, y de transformarte en maestro.
Me he enterado...
Un científico le decía a un amigo: -No entiendo por qué insistías en que tu mujer usara un cinturón de cas¬tidad mientras fuimos a la conven¬ción. Después de todo, entre nosotros, como viejos camaradas, con la cara y la figura de Emma, ¿quién querría...? -Lo sé, lo sé -respondió el otro-. Pero, cuando vuelvo a casa, siempre puedo decir que he perdido la llave.
Reflexiona, busca la motivación in¬consciente. La mente sigue intimidán¬dote y dominándote, porque no eres capaz de ver sus verdaderas motiva¬ciones. Una vez que una persona pue¬de descubrir las verdaderas motiva¬ciones, la meditación está muy cer¬ca... porque entonces la mente deja de ejercer dominio sobre ella.
La mente es un mecanismo, carece de inteligencia. La mente es una com¬putadora biológica, ¿cómo podría ser inteligente? Tiene cierta habilidad, pero no tiene inteligencia; tiene una utilidad funcional, pero carece de conciencia. Es un robot; funciona bien, pero no debes escucharla dema¬siado, pues entonces perderás tu inte¬ligencia interior. Entonces, es como si le estuvieras pidiendo a una máquina que te guiara, que te conduciera. Se lo estarías pidiendo a una máquina que no tiene en sí nada original: no puede tenerlo. Ni una sola idea de la mente es original; siempre es una repetición. Observa: siempre que la mente afirma algo, fíjate que te hace entrar en una rutina. Intenta hacer algo nuevo, y de esa manera disminuirá el poder de do¬minación de la mente sobre ti.
Quienes de alguna manera son creativos siempre pueden transfor¬marse sin dificultad en meditadores, mientras que quienes carecen de crea¬tividad en sus vidas lo encuentran muy difícil. Si tienes una vida repeti¬tiva, la mente tiene demasiado control sobre ti: no puedes alejarte de ella, por temor. Haz algo nuevo cada día. No prestes atención a la antigua ruti¬na. De hecho, si la mente afirma algo, respóndele: "Esto es lo que hemos he¬cho siempre; ahora, hagamos algo di¬ferente." Aunque sean pequeños cam¬bios... en el modo en que siempre te has comportado con tu esposa, sólo pequeños cambios; en la forma en que siempre caminas, sólo pequeños cam¬bios; en el modo en que siempre ha¬blas, pequeños cambios. Y verás que la mente va perdiendo su poder de do¬minarte, a la par que tú te vas liberan¬do. ( 20 )

La meditación es PURIFICACIÓN

Cualquier cosa que hagas, realízala con profunda conciencia; así, incluso las cosas pequeñas se tornan sagra¬das. Entonces, limpiar o cocinar se vuelven cosas sagradas; se hace culto de ellas. La cuestión no es la actividad que estás realizando, sino cómo la es¬tás haciendo. Puedes limpiar el piso como si fueras un robot, un objeto mecánico. Tienes que limpiarlo, en¬tonces lo haces. Pero así te pierdes al¬go hermoso, y malgastas esos mo¬mentos sólo en limpiar el piso. Lim¬piar el piso podría haber sido una gran experiencia, y la has dejado pasar. El piso está limpio, pero algo que podría haber sucedido dentro de ti no se produjo. Si hubieras estado consciente, la purificación no hubiera afectado sólo al piso, sino también a ti mismo. Lim¬pia el piso pleno de conciencia, ilumi¬nado de conciencia. Trabaja, o siénta¬te, o camina, pero hay algo que debe ser el hilo conductor, con cierta conti¬nuidad: ilumina de conciencia cada vez más momentos de tu vida. Deja que la vela de la conciencia se encien¬da en cada momento, en cada acto. La iluminación no es sino el efecto acu¬mulativo. El efecto acumulativo (to¬dos los momentos juntos, pequeñas velas juntas) da por resultado una gran fuente de luz. ( 21 )

La meditación es un FLORECIMIENTO

Recuerda que la meditación te dará más y más inteligencia, infinita y ra¬diante inteligencia. La meditación te volverá más vivo y más sensible; tu vida se enriquecerá. Observa a los as¬céticos: sus vidas se han vuelto como si no fueran vidas. Ellos no son medi¬tadores. Pueden ser masoquistas, que se torturan a sí mismos y gozan del sufrimiento... La mente es muy astu¬ta: sigue haciendo cosas y racionali¬zándolas. Por lo común, tu actitud es violenta hacia los demás, pero la mente es muy hábil: puede aprender la no violencia, predicar la no violen¬cia, pero volverse violenta hacia sí misma. Y la violencia que ejerces contra ti mismo en general se respeta, pues la gente tiene la idea de que ser ascético significa ser religioso. Éstas son meras tonterías. Dios no es ascé¬tico; de no ser así, no existirían las flores, ni árboles verdes: sólo habría desiertos. Dios no es ascético; de no ser así, no existirían nula música ni la danza de la vida: sólo habría cemen¬terios y más cementerios. Dios no es ascético, sino que disfruta de la vida. Dios es más epicúreo de lo que pue¬des imaginar. Si piensas en Dios, piensa en términos epicúreos. Dios es una búsqueda permanente de más y más felicidad, placer, éxtasis. Recuér¬dalo.
Pero la mente es muy astuta. Puede racionalizar la parálisis como medita¬ción; puede racionalizar el desinterés como trascendencia; puede racionali¬zar la muerte como renuncia. Mantén la conciencia. Siempre recuerda que, si te mueves en la dirección correcta, seguirás floreciendo. ( 22 )

La meditación es TOMAR CONCIENCIA

Y recuerda: cada situación debe transformarse en una oportunidad pa¬ra la meditación. ¿Qué es la medita¬ción? Ser consciente de lo que estás haciendo, ser consciente de lo que te está pasando.
Alguien te insulta: adquiere con¬ciencia de qué te sucede cuando reci¬bes el insulto. Medita acerca de ello; esto modifica toda la estructura de la situación. Cuando alguien te insulta, te concentras en la persona: "¿Por qué me insulta? ¿Quién se cree que es? ¿Cómo podría vengarme?" Si el otro es muy poderoso, te rindes, comien¬zas a mover ligeramente la cola. Si no es muy poderoso y lo ves débil, te abalanzas sobre él. Pero en todo esto te olvidas por completo de ti mismo. El otro se transforma en el foco de tu atención. Esto implica perder una oportunidad para la meditación. Cuando alguien te insulte, medita. Como dijo Gurdjieff: "Cuando mi pa¬dre estaba agonizando, yo tenía sólo nueve años. Me pidió que me acerca¬ra a su lecho y me murmuró al oído: -`Hijo, no te dejo mucho, al menos no en cosas terrenales. Pero tengo al¬go para contarte, algo que a mí me di¬jo mi padre en su lecho de muerte. Me ha ayudado muchísimo; siempre ha sido mi tesoro. Aún no estás muy ma¬duro; tal vez no entiendas lo que digo, pero consérvalo, recuérdalo. Alguna vez crecerás y entonces podrás com¬prender. Ésta es la clave que abre las puertas de grandes tesoros.
Por supuesto que Gurdjieff no po¬día entenderlo en ese momento, pero fue esto lo que habría de modificar to¬da su vida. Y su padre dijo algo muy simple. Dijo: "Cuando alguien te in¬sulte, hijo mío, dile que meditarás acerca de ello durante veinticuatro horas y después volverás para respon¬derle."
Gurdjieff no podía creer que esto fuera una clave tan importante. No podía creer que eso fuera algo tan va¬lioso que debiera recordarlo. Y pode¬mos ser indulgentes con un pequeño de nueve años. Pero, como eso fue al¬go dicho por su agonizante padre, que tanto lo había amado y que, apenas lo dijo, dio su último aliento, quedó gra¬bado en él. No podía olvidarlo. Cada vez que se acordaba de su padre, re¬cordaba su frase.
Sin comprenderla realmente, co¬menzó a practicarla. Si alguien lo in¬sultaba, decía:
"Señor, tengo que meditar respecto de ello durante veinticuatro horas. Es lo que me ha dicho mi padre, que ya no está aquí. Y yo no puedo desobe¬decer a un anciano muerto. Me quería muchísimo, y yo lo quería muchísimo a él; ahora, no hay manera de desobe¬decerlo. Uno puede desobedecer a su padre mientras está vivo pero, cuando ha muerto, ¿cómo podría no hacerle caso? Así que, por favor, discúlpeme. Volveré en veinticuatro horas y le res¬ponderé."
Decía: "Meditar durante veinticua¬tro horas me ha aportado las más cla¬ras visiones de mí mismo. A veces, he descubierto que el insulto era correc¬to, que eso es lo que soy. Entonces, buscaba a la persona y le decía: 'Se¬ñor, gracias, tenía usted razón. No fue un insulto, sino sólo un comentario sobre algo real. Me llamó estúpido, y lo soy.'
O a veces me ha pasado que medi¬tar durante veinticuatro horas me lle¬vaba a darme cuenta de que se trataba de una absoluta mentira. Pero, cuando algo es mentira, ¿por qué ofenderse? Entonces, nunca iba a decirle a esa persona que había mentido. Una men¬tira es una mentira, ¿por qué moles¬tarse por ella?"
La contemplación y la meditación, poco a poco, lo volvieron más atento a sus propias reacciones que a las de los demás. ( 23 )

La meditación es DIVERSIÓN

Millones de personas se privan de hacer meditación porque se le ha atri¬buido a la meditación una connota¬ción errónea.
Se la ve como algo serio y depri¬mente, se considera que contiene algo de religiosidad, se cree que es sólo para quienes están muertos, o casi muertos, para quienes son serios, me¬lancólicos, tienen caras largas, han perdido el carácter festivo, la diver¬sión, la naturaleza lúdica y las ganas de celebrar.
Éstas son las características de la meditación. Una persona verdadera¬mente meditativa es de naturaleza lú¬dica: para ella, la vida es diversión, una leela, un juego.
Y lo disfruta en gran forma. Esta persona no es seria; está relajada. ( 24 )

La meditación es COMPRENSIÓN

Tendrás que entender una de las cosas más importantes acerca de la meditación: que no hay técnica algu¬na que nos conduzca a ella.
En lo concerniente a la meditación, no hay diferencia entre las llamadas antiguas técnicas y las nuevas técni¬cas de retroalimentación biológica. La meditación no es un producto ob¬tenido a través de la mente. Se produ¬ce más allá de la mente. No hay técni¬ca alguna que pueda ir más allá de la mente.
Pero habrá de producirse un ma¬lentendido en los círculos científicos, y sobre cierta _base_. La _base_ de todo el malentendido es la siguiente: cuando el ser de una persona se encuentra en estado de meditación, genera ciertas ondas en su mente. Estas ondas pue¬den ser provocadas desde afuera por medios técnicos. Pero esas ondas no darán lugar a la meditación. Allí radi¬ca el malentendido.
La meditación genera esas ondas; es la mente que refleja el mundo inte¬rior.
Lo que sucede en el interior de ca¬da uno no es observable. Pero lo que ocurre en la mente sí lo es. Ahora hay sensibles instrumentos... que nos per¬miten evaluar qué clase de ondas se producen cuando una persona está dormida, qué clase de ondas se produ¬cen cuando una persona está soñando, qué clase de ondas se producen cuan¬do una persona está en estado de me¬ditación.
Pero, creando estas ondas, uno no puede generar la situación: estas on¬das no son más que síntomas, indica¬dores.
Está muy bien: puedes analizarlas. Pero recuerda que no existen atajos para acceder a la meditación, y que ningún recurso mecánico demuestra ser útil para ello. De hecho, la medi¬tación no requiere de técnica alguna, ni científica ni de otra clase.
La meditación es sólo compren¬sión.
No se trata de sentarse en silencio. No se trata de cantar un mantra. Se trata de comprender los sutiles meca¬nismos de la mente. A medida que de¬sentrañas esos mecanismos mentales, vas adquiriendo una gran conciencia que no proviene de la mente. Este co¬nocimiento va surgiendo en tu ser, en tu alma, en tu conciencia.
La mente no es más que un meca¬nismo pero, cuando ese conocimiento aparece, seguro que habrá de generar a su alrededor un cierto patrón de energía. La mente nota ese patrón de energía. La mente tiene un mecanis¬mo muy sutil.
Y tú estás estudiándolo desde afue¬ra; por lo tanto, cuanto mucho, puedes analizar la mente. Al ver que siempre que alguien está en silencio, sereno y en paz, siempre, inevitablemente, aparece cierto patrón de ondas en su mente, el razonamiento científico afirmará: si podemos crear este patrón de ondas en la mente a través de cier¬tas técnicas de retroalimentación bio¬lógica, entonces el ser interior alcan¬zará grandes niveles de conocimiento. Esto no va a suceder.
Estas ondas de la mente no consti¬tuyen la causa de la meditación; al contrario, son su efecto. Pero no po¬demos ir del efecto hacia la causa. Es posible crear ciertos patrones en la mente a través de la retroalimentación biológica, y estos patrones de ondas pueden provocar una sensación de paz, de silencio y de serenidad en la persona. Como ella misma ignora lo que es la meditación y no tiene mane¬ra de comparar, puede ser llevada a creer que eso es la meditación. Pero no lo es. Porque, en el momento en que se detiene el mecanismo de re¬troalimentación biológica, las ondas desaparecen, al igual que el silencio, la paz y la serenidad.
Y puedes continuar practicando con esos instrumentos científicos du¬rante años: no cambiará tu carácter, no cambiará tu moralidad, no cambia¬rá tu individualidad. Seguirás exacta¬mente igual.
La meditación es transformadora. Te lleva a niveles más altos de con¬ciencia y modifica todo tu estilo de vida. Transforma tus reacciones en respuestas hasta tal punto que resulta increíble que la misma persona que hubiera reaccionado con furia en una situación, ahora actúe con profunda compasión y con actitud amorosa en la misma situación.
La meditación es un estado del ser, al que se accede a través de la com¬prensión.
Requiere de inteligencia; no de téc¬nicas. ( 25 )

La meditación es ENCANTO

La meditación es simplemente sen¬tirse encantado de la propia presencia. La meditación es el encanto de la pro¬pia existencia. Es muy simple: un es¬tado de conciencia en completa rela¬jación, en el cual no haces nada. Cuando llega el momento de actuar, te pones tenso. De inmediato llega la ansiedad. ¿Cómo hacer? ¿Cómo lo¬grarlo? ¿Cómo no rendirse? Ya has avanzado hacia el futuro. La medita¬ción consiste simplemente en existir, sin hacer nada: ni acciones, ni pensa¬mientos, ni emociones. Simplemente existes, y sólo te sientes encantado.
¿De dónde proviene este encanto cuando no estás realizando actividad alguna? No viene de ninguna parte, o bien procede de todas partes. No hay razones para él, pues la existencia es¬tá hecha de un material llamado júbi¬lo. Éste no requiere de causa, de razón alguna. Si estás triste, tienes un moti¬vo para estarlo. Si estás feliz, simple¬mente lo estás: no hay razones para ello. Tu mente tratará de encontrar una razón, porque no puede creer en lo inmotivado, por no poder contro¬larlo. Con lo inmotivado, la mente se torna simplemente impotente. Por eso, la mente sigue hallando una u otra razón. Pero quiero decirte que, cuando estás feliz, no hay razón algu¬na para ello. Cuando estás triste, tie¬nes algún motivo para estarlo. Esto se debe a que la felicidad no es sino el material del cual estás hecho. Es tu propio ser, tu esencia más íntima. El júbilo es tu esencia más íntima.
Mira los árboles, los pájaros, las nubes, las estrellas... Y, si tienes ojos para ello, serás capaz de ver que la existencia toda está llena de alegría. Todo es simplemente dicha. Los árbo¬les son felices sin razón alguna; no van a ser primeros ministros ni presi¬dentes, no se volverán ricos ni recibi¬rán nunca un resumen bancario. Con¬templa las flores: no hay motivos. Es simplemente increíble lo alegres que son las flores.
La existencia toda está hecha del material llamado alegría. ( 26 )

La meditación es RELAJACIÓN

La meditación es una pausa, un descanso total, una completa deten¬ción de toda actividad: física, mental, emocional. Cuando te tomas un des¬canso tan profundo, nada se agita en tu interior. Cuando abandonas toda acción en sí, como si estuvieras me¬dio dormido a pesar de estar despier¬to, llegas a saber quién eres. De re¬pente, se abre la ventana. No se la puede abrir con esfuerzo, pues el es¬fuerzo genera tensión, y ésta es la causa de todas nuestras desdichas. Por esta razón, es muy importante comprender esto: la meditación no es un esfuerzo.
Uno debe tener una actitud lúdica respecto de la meditación, aprender a disfrutarla como algo divertido. Uno no debe tomarla de manera seria y formal. Si lo hace, está perdido. Uno debe llegar a la meditación en forma muy placentera. Y tiene que ser cons¬ciente de que está cayendo en un des¬canso más y más profundo. No se tra¬ta de concentración; por el contrario, se trata de relajación. Cuando estás completamente relajado, por primera vez comienzas a sentir tu propia reali¬dad; te enfrentas a tu propio ser. Mientras estás en actividad, estás tan ocupado que no puedes verte a ti mis¬mo. La actividad crea mucho humo a tu alrededor, levanta mucho polvo a tu alrededor. Por eso es necesario aban¬donar toda actividad, al menos duran¬te unas horas por día.
Esto es así sólo al comienzo. Una vez que has aprendido el arte del des¬canso, puedes estar en actividad y en reposo al mismo tiempo, porque en¬tonces sabes que el descanso es algo tan íntimo que nada que provenga de afuera puede perturbarlo. La activi¬dad continúa en la periferia, mientras que, en el centro, tú sigues en reposo. Entonces, sólo al comienzo hay que abandonar toda actividad durante al¬gunas horas. Cuando uno ha incorpo¬rado el arte, ya no hay problema: uno puede permanecer en estado de medi¬tación durante las veinticuatro horas del día y continuar al mismo tiempo con todas las actividades de su vida cotidiana.
Pero recuerda: la palabra clave es descanso, relajación. Nunca vayas en contra del descanso y la relajación. Acomoda tu vida de tal manera que dejes de lado toda actividad inútil (pues el noventa por ciento de las actividades son vanas: no tienen otro fin que matar el tiempo y mantenerse ocupado). Haz únicamente lo esencial y dedica cada vez más tus energías a tu viaje interior. Entonces, se produce aquel milagro en el momento en que puedes estar al mismo tiempo en re¬poso y en actividad. Es la reunión de lo sagrado con lo mundano, la reu¬nión del materialismo con el espiri¬tualismo. ( 27 )

La meditación es FRIALDAD

Si recurres a los monjes católicos, jainistas o budistas, los notarás muy nerviosos. Tal vez no estén tan ner¬viosos en sus monasterios pero, si los sacas al mundo, los notarás muy, muy nerviosos, porque a cada paso se to¬pan con una tentación. Un hombre de meditación llega a un punto en que ya no tiene tentaciones. Trata de enten¬derlo. La tentación nunca proviene de afuera; es el deseo reprimido, la ener¬gía reprimida, la ira reprimida, la se¬xualidad reprimida, la avidez reprimi¬da, lo que da origen a la tentación. La tentación surge de tu interior; no tiene nada que ver con cosas exteriores. No es que aparezca un diablo y te tiente; es tu propia mente reprimida que se vuelve maligna y ansía vengarse. Pa¬ra controlar a esta mente, uno debe mantenerse tan frío e indiferente que la energía vital no pueda recorrer las extremidades ni el cuerpo. Si se per¬mite la circulación de la energía, esas represiones aflorarán a la superficie. Por eso la gente aprende cómo mante¬nerse insensible, cómo tocar a los otros y a pesar de ello no tocarlos, có¬mo ver a la gente y al mismo tiempo no verla. La gente vive con clichés: "Hola, ¿cómo estás?" Nadie quiere decir nada con estas frases. Tienen la única finalidad de evitar el verdadero encuentro entre dos personas. Nadie mira al otro a los ojos, le toma las ma¬nos ni trata de sentir la energía del otro. La gente no se permite abrirse al otro. Muy asustada, la gente apenas se controla de alguna manera... Fríos y muertos, con camisa de fuerza.
Un hombre de meditación aprende a estar lleno de energía, a un nivel má¬ximo, óptimo. Vive en la cima; hace de la cima su morada. Con seguridad, tiene su calidez, pero no es fervoroso; sólo muestra señales de vida. No es de temperamento caliente; es frío, pues no se deja llevar por sus deseos. Es tan feliz que ya no busca la felici¬dad. Se siente tan cómodo, tan como en casa, que no va hacia ningún lado; no anda a las corridas ni persigue na¬da... Es insensible y frío. ( 28 )

La meditación es UNIDAD

El sexo resulta tan atractivo porque permite que dos seres, durante un ins¬tante, se transformen en uno. Pero, en ese momento, no tienes conciencia. Buscas lo inconsciente porque aspiras a la unidad. Pero, cuanto más lo bus¬ques, tanto más pendiente estarás. En¬tonces, no sentirás el éxtasis del sexo, pues el éxtasis surge de lo inconscien¬te. Puedes dejar de lado la conciencia en un momento de pasión. La con¬ciencia se pierde. Durante un breve instante, estás en un abismo, pero sin conciencia de ello. Pero, cuanto más lo buscas, tanto más se pierde. Final¬mente, llega un momento en que, en situaciones sexuales, el momento de falta de
 
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#297
Re: ¿Qué es la Meditación? según Osho 3 Años, 4 Mess ago Karma: 3  
Con perdón,pero contesto sin leer del todo el articulo,recién levantado, ni meditando puedo asimilar tanta información.
Pero una vez más,si no os importa me cargaré la magia y volveré la meditación algo científico.
Primero, hay que entender la meditación como lo que és,un alto, un stop en la vida para procesar archivos pendientes de procesaje.
Para los más entendidos,a los 14 y sin conocimientos de ningún tipo era capaz de conseguir el estado nirvana. pero eso no sirve para nada más que para hacer un reset, darle un descanso al sistema nervioso mientras estás conciente,poco más. Es como sentarse con las piernas hacia arriba después de correr 15 kilometros. Y por mucho que mientras medites digas mmmm, nuuuu, el tio pepe tiene un coche nuevo estas desaprovechando el tiempo de este ejercicio.
Lo primero que uno debe ser conciente es que debe organizarse su propia mente en prioridades y faenas. Por mucha información que creamos que existe, solo lo creemos. Si quiero jugar al beisbol,puedo aprender todas las pelotas, bates que hay, sus cualidades,materiales, fabricantes y los mejores en este deporte. Pero hay que recordar una cosa,da igual lo que quieras aprender, la pelota es una pelota y el bate para golpear la pelota. hay que simplificar pues tantos detalles inutiles llenan de información el cerebro e impiden que otra información entre para ser procesada. El espació es limitado a un volumen de objetos por día.

Hay que tener en cuenta los sentimientos en todo esto. Hay que hacer memorandums de tu propia vida por temáticas. Eso quiere decir superar esos traumas o situaciones que tenemos grabadas en archivos pendientes de nuestra mente sentimental. Si lo superas y lo quitas de archivos pedientes, queda sitio libre para poder vivir mas cosas y procesarlas. Una de las cosas mas idiotas es el amor, hasta que no superes el anterior, no habrá sitio para que te enamores otra vez, aunque salgas con alguien. No pueden existir dos. Hay uno pendiente y uno en espera si me apuras, pero la cosa es así.
Y lo más lógico, lipiada la información, y asimilando de nueva, es normal que uno cambie de modo de pensar y proceder. La transformación no es algo mágico ni que se pueda enseñar, es algo obligado si se lleva a cabo el proceso.

Os podría explicar muchos pequeños trucos para llevar a cabo estos procesajes, pero no os quiero dejar sin diversión, tendreis que buscarlos vosotros mismos. A más, lo que sirve para uno, muchas veces no sirve para otro, cada uno debe buscar su sistema con sus priopios matices.Viva la igualdad y el ser único too en el mismo pack.

Que os divirtais buscando vuestro yo entre tanta cosa.
 
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IRIS ()
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Fecha de nacimiento: 1974-01-04
Re: ¿Qué es la Meditación? según Osho 3 Años, 3 Mess ago Karma: 1  
Hola Fotopintor!! Creo que es estupendo que difundas la inmensa sabiduria de la Meditacion y sobre todo en palabras del gran filosofo Osho. Yo hace tiempo que la practico y me ha traido muchos beneficios a mi vida, incluido el mas importante que ha sido recuperar la salud fisica. Equilibrando a la vez mi mente, mi corazon y mi alma. Espero que a los demas le pueda ayudar tanto como a mi porque creo en ello profundamente. Gracias por compartir esta valiosa y antigua sabiduria con todos nosotros.

Al final no he podido ver la informacion que has dejado para descargarnos en el enlace y no se la razon. Pero he encontrado un texto precioso de Osho con algunos fragmentos que conocia de el sobre la meditacion que espero te guste.

Saludos llenos de cariño desde España. Iris

Enlace de la web con el texto original.


http://www.mind-surf.net/dfir/meditacion.htm



MEDITACIÓN

Compilación de textos de Osho provenientes de:
Meditación – La Primera y Última Libertad (1995) y The Orange Book (1994)



por Nirav Nadam Sucre


Meditar es un estado de no-mente, es decir, un estado de consciencia pura sin contenido específico, en el que te conviertes en simple testigo del fluir de tus sensaciones corporales, de tus pensamientos, de tus emociones, sin identificarte con ninguno, sin perseguir ningún objetivo, ningún deseo.

Los procesos mentales generan dualidad, diferenciación, evaluación, concentración, todos ellos contrarios a lo que es meditación. Para meditar deja tu mente a un segundo plano, haciéndote liviano, indiferente y no identificado con tus pensamientos, siendo un simple testigo de los mismos. Y asi como con los pensamientos, al meditar serás testigo de tus sensaciones corporales y de tus emociones.

Hay quienes creen que la meditación es concentración: nada más lejos de la realidad. En la concentración hay un sujeto que se concentra, ejerciendo un acto de voluntad, y un objeto sobre el cual se fija la atención, creando asi una dualidad de consciencia, una separación, una demarcación de límites en la que ejerces un proceso mental que por referencia al pasado busca comparar y encontar una conclusión. Todo esto se opone al estado meditativo. Por ello la concentración crea cansancio, mientras que la meditación puede hacerse por tiempo indefinido sin agotamiento alguno, ya que la meditación no es un acto de voluntad, ni una actividad mental, sino una relajación consciente en la que no existe división o separación entre lo interno y lo externo, no estás buscando comparar nada ni persigues arribar a conclusiones de ningún tipo.

"Observar es meditación. Lo que observas es irrelevante… puedes observar los árboles, puedes observar el río, puedes observar las nubes, puedes observar a los niños jugando. El objeto no es el propósito, sino la calidad de tu observación, la cualidad de estar alerta y consciente. Eso es meditación. Cualquier cosa que hagas con presencia es meditación. La acción no es el asunto sino la calidad que le imprimes a tu acción. Caminar puede ser meditación si caminas alerta. Estar sentado puede ser meditación lo haces con presencia. Escuchar estas palabras puede ser meditación si las escuchas con consciencia. Simplemente escuchar el ruido interior de tu propia mente puede ser meditación, si permaneces alerta y observador. El meollo está en no proceder dormido y entonces todo lo que hagas será meditación." -Osho. (1)

La clave y el espíritu esencial de la meditación está en aprender cómo presenciar, es decir, de convertirte en espectador de lo que ocurre en torno a ti, sin crear dualidad, sin crear separación, haciéndote uno con el todo. Y para presenciar es necesario primero permanecer centrado.

Al meditar aceptas tu lugar, tu momento, tu entorno presente, sin apegos, sin deseos, sin buscar, sin forzar, sin pensar en el pasado o en el futuro, sin repetir mantras mecánicamente, sin fijarte límites algunos. Al meditar no haces nada en particular sino que simplemente te dejas llevar y fluir con plena consciencia en tu experiencia del momento, sin interferir, sin discriminar, sin juzgar. Entiende que al meditar estás abriendo la puerta que abre tu expansión al amor, la libertad y la creatividad.

La meditación no está reñida con la acción, ni tienes que escapar de la vida para meditar. Todo lo contrario: tu vida continúa pero con mayor intensidad, con mayor alegría, con más creatividad, con mayor claridad y visión. La meditación te enseña una nueva forma de vida: estás armoniosamente centrado, distanciando del torbelino de acontecimientos externos a ti. Estás en el centro del ciclón, en un estado de éxtasis y realización.

"El éxtasis es nuestra propia naturaleza. No estar en éxtasis es simplemente innecesario. El estar en éxtasis es natural, espontáneo, no requiere de esfuerzo. Toma un gran esfuerzo el ser miserable… por eso es que luces tan cansado, porque la miseria es realmente un trabajo muy duro… para mantenerla es muy dificil porque estas haciendo algo contra la naturaleza. Estas yendo contra la corriente… eso es la miseria. ¿Y qué es la dicha? : es fluir con el rio. Tanto es asi, que la distinción entre el rio y tú simplemente se pierde: Tú eres el rio. ¿Cómo puede ser difícil el ir con el rio? No necesitas nadar, simplemente flotas y el rio te lleva al océano, porque el rio va para el oceano. La vida es un rio: no la empujes y así no serás miserable." -Osho. (2)

El miedo más grande del hombre está en conocerse a asi mismo. El cúmulo de condenaciones que a lo largo de tu vida has recibido de tus padres, de la escuela, de tus relaciones pasadas, de la sociedad, de tu religión, hace que desees esconderte de ti mismo, por tanta basura acumulada en tu interior.

Por eso evitas estar solo y tratas de llenarte de cosas externas, de inumerables pasatiempos y distracciones, o estás en el otro extremo ocupado con trabajos y carreras alocadas, de gente dispar, viviendo en angustia, impaciencia y apuros, haciéndote dependiente de tus seres y objetos queridos, viviendo dormido como drogado por todo lo externo a ti.

Esa manera de vida te lleva a no estar a solas contigo mismo en silencio. Y mientras más te alejas de tu propio centro, mientras más evades tu propia esencia, más te creas tensión, sufrimiento y miseria, cayendo en un círculo vicioso en el que crees que necesitas de más estímulos externos, que a su vez te irán alejando más de tu propia naturaleza interior.

"Da vida a las cosas que son hermosas… no des vida a cosas feas. No tienes tanto tiempo, tanta energía, para malgastar. Con tal corta vida y con tal pequeña energía de que dispones es sencillamente un estupidez el perderla en tristezas, en rabias, en odios, en celos… utilizala en amor, utilizala en algun acto creativo, utilizala en amistad, utilizala en meditación. Haz algo con ella que te lleve más alto, y mientras más alto alcances más fuentes estaran disponibles para ti. Y en el más alto punto de consciencia tu eres casi como un Dios. Esta en tus manos." -Osho. (3)

La meditación es la gran transformación, es el camino que te lleva desde el lugar donde ahora estás, al lugar a donde deberías estar, ese lugar que añoras desde en el fondo de tu ser, ese lugar donde mora la plena armonía y celebración contigo mismo y con la vida. La meditación te lleva a percatarte de tu propia perfección tal cual eres; a recordar y recuperar tu estado original de pureza cuando nacistes, y que fuistes perdiendo a medida que fuistes entrenado y programado para ser un engranaje, un simple apéndice de la sociedad en la que crecistes.

Para meditar con efectividad, tienes que partir de la _base_ de que eres consciente de amarte a ti mismo. Sin este prerequisito, la meditación no dará sus frutos, ya que meditación es simplemente estar en un estado de dicha contigo mismo, con tu propia presencia. ¿Y cómo te amás a ti mismo? Aceptándote y queriéndote tal cual eres, sin juicio, conectado con tus cualidades innatas, que son únicas, individuales, irrepetibles; recuperando tu autoestima, tu respeto y dignidad por ti mismo; renunciando a tu pasado oscuro para volver a estar fresco, como recien nacido en la inocencia y pureza de tu esencia.

"Aceptate a ti mismo, como tu eres, y esa es una de las cosas más difíciles del mundo, porque va contra tu entrenamiento, educación, tu cultura. Desde el inicio te fueron diciendo como tenias que ser, nadie nunca te dijo que tu eras bueno como tu eres. No seas obsecionado contigo mismo, pero un amor propio natural es imprescindible, es una condición básica por la cual puedes entonces amar a otros. Aceptate a ti mismo, ámate a ti mismo. Ninguna otra persona ha sido jamás como tu y nadie más será como tu. Tu eres simplemente único, incomparable: acepta esto, ama esto, celebra esto, y en esa misma celebracion comenzaras a ver la singularidad de los demás, la incomparable belleza de los otros. El amor es solo posible cuando hay una profunda aceptación de uno mismo, del otro, del mundo. Aceptar es el elemento clave en el cual crece el amor, en el cual florece el amor." -Osho. (4)

En el proceso de meditación vas a ir entrando, paulatinamente con el paso del tiempo y acorde a la persistencia en tus prácticas cotidianas, en un mayor grado de consciencia, de mayor presencia en el momento del presente.

Puede ocurrir que la luz que portas vaya gradualmente revelando asuntos turbios e incómodos que tengas acumulado en tu subconsciente. Es como cuando entras por primera vez a un cuarto oscuro con una vela y empiezas a ver objetos extraños y antiguos. Algunos serán utiles y que podrás aprovechar, otros serán inútiles y que habrá que desechar. Es un proceso de limpieza interior, que es la verdadera sanacion.

La sanacion puede ser a veces incomoda. Una manera de enfretar los efectos contraproducentes de ese proceso de sanacion es el siguiente: Cada vez que te encuentres en un estado de miedo, de rabia, de duda, de bloqueo, de angustia, de melancolía, de adversidad, de dolor, simplemente asume el rol de testigo de tal emoción o sensación sin luchar en contra de ella. Cuando te topes interiormente con alguno de estos estados, no te opongas ni pretendas ignorarlo pues estarías exponiéndote a males mayores. En lugar de hacer resistencia, peleando con tus pensamientos, con tus acondicionamientos del pasado, observa tus emociones y sensaciones sin juicio, sin censura, sin condena, permaneciendo en silencio y quietud, puramente atestiguando sobre aquello con lo que te encuentras.

Ser testigo implica tomar una postura de espectador sin prejuicios, de imparcialidad absoluta. Cuando permeneces como testigo de ti mismo, encontrarás paulatinamente cómo todas esas capas de resistencia, de negatividad, se van disolviendo por si mismás, se van depurando, se van tramutando, sacando a relucir tu potencial creativo, tu confianza plena, tu alegría de vivir, tu amor sin límites. Con el paso del tiempo, al permanecer como un espectador de todo cuanto te ocurre, te irás haciendo más y más consciente de que en tu propia esencia interior, en tu propio centro, tu no eres tu cuerpo físico ni tus poseciones materiales; tu no eres tu mente ni lo que has aprendido, tu no eres tus emociones ni lo que has sufrido o disfrutado, sino que tu simplemente eres esencia pura existencial, eres una unidad con el todo de la creación universal. Y asi, con esa actitud de trascendencia todo el cielo estará abierto para ti y todo lo que te ocurra será una bendición, una oportunidad de crecimiento, de expansión de tu más puro y sublime potencial.

"La capacidad de estar solo es la capacidad para amar. Puede lucir paradójico para ti, pero no lo es. Es una verdad existencial. Solamente aquellas personas capaces de estar solas son capaces de amar, de compartir, de entrar en las más profundas capas de la otra persona, sin posesividad, sin volverse dependientes del otro, sin reducir al otro a un objeto y sin convertirse en adictos del otro. Le permiten al otro absoluta libertad, porque saben que si el otro se va, permanecerán tan felices como están. Su felicidad no puede ser llevada por el otro, porque no proviene del otro. Entonces, ¿porqué querran estar juntos? Porque ya no es más una necesidad, sino un lujo: ellos disfrutan compartir; ellos tienen tanto disfrute en si mismos que quieren vertirlo en otro. Ellos saben como tocar el instrumento musical de su vida como virtuosos solistas. El flautista sabe disfrutar de su flauta como solista… y si viene y se encuentra con un solista de las cuerdas con quien disfrutar conjuntamente de su música a duo, entonces haran armonía entre la flauta y las cuerdas." –Osho. (5)

Cuando tu presencia interna gradualmente se vaya haciendo más profunda, llegarán momentos de silencio, de quietud, de espacio puro y transparente en el que sabrás quien eres y encontrarás respuesta a los misterios de tu existencia. Llegará finalmente el día en que la meditación se convertirá en tu estado natural y permanente de ser, en el que te has soltado y liberado en tu propio ser. Entonces ninguna técnica será ya necesaria pues tu vida entera: instante a instante, será una contínua y fluída meditación sin fin. Pero hasta tanto eso no ocurra –y tampoco esperes ansiosamente a que eso ocurra- necesitaras perseverar con constancia y paciencia, pero sin esfuerzo, aplicando las técnicas o métodos de meditación que mejor se adapten a tus circunstancias personales.

Para transitar por el sendero de la meditación requieres tener cuidado y estar muy alerta, pues por incontable tiempo has estado sujeto a los vaivenes y trucos de tu propia mente, que en lugar de ser tu instrumento de ascención, se ha alzado y convertido en un artífice dominante y limitante que te ha sometido a caprichos y concepciones que vienen impuestos por otras personas, por la sociedad, por la cultura, por la religión, por las crencias políticas, en fin, por tantos aspectos ajenos a tu esencia pura, que no te has detenido a cuestionar y cuyos objetivos son el controlarte para explotarte al antojo y conveniencia de terceras personas.

"El cielo esta aqui… solo que tienes que saber cómo vivirlo. Y el infierno también está aquí… y ya tu sabes perfectamente bien como vivirlo. Es solo un asunto de cambiar tu perspectiva, tu encuentro hacia la vida. La tierra es hermosa… si tu comienzas a vivir su belleza, disfrutando de sus dichas, estas en el paraíso. Si tu condenas todo, entonces la misma tierra se torna en un infierno, solo para ti. Depende de ti en que estado vives, es tu propia transformación, no es un cambio de lugar sino un cambio de espacio interior. Vive en gracia, sin culpabilidad. Vive en totalidad y entonces el cielo dejará de ser un concepto _meta_físico para convertirse en tu propia experiencia." -Osho. (6)

La técnica específica de meditación que utilices es solo el vehículo que tu resuelves tomar para conectarte mejor con tu realidad, con tu propia esencia, acorde a las circunstancias de tu momento. Por ello es conveniente que la selecciones acorde a lo que más sea cónsono con tu propia naturaleza. Si sientes que estas forzando algo, no tendrás éxito. Mientras más luchas, más te alejas de la victoria. Hay personas que están más orientadas a la actividad de su cuerpo y para ellas el ejercicio físico consciente puede ser su meditación. Otras personas están más conectadas con su corazón y para ellas la oración puede ser su camino de meditación. Para los más inclinados a la intelectualidad, el estar sentado en una cómoda poltrona sin hacer nada puede ser su meditación.

La meditación es la fuente que te da entendimiento y luz, por ser tu experiencia interior, con la cual adquieres verdadera sabiduría, que no es más que la expresión exterior de tu experiencia interior. Cuando mediante tu meditación sientas amor incondicional, sabrás inequívocamente que tu meditación es auténtica, que es efectiva. El hombre dedicado a la meditación no puede errar: es un ser feliz. En cambio un hombre que solo ha adquirido sabiduría por libros, no es más que un loro, solo capaz de repetir lo que otros han dicho. El conocimiento real proviene de la meditación, que es substancia de la sabiduría. Solo penetrando en lo más profundo de tu ser, mediante la meditación, encontrarás auténtica sabiduría que se manifestará externamente en todo lo que digas, hagas, no digas, o no hagas. Solo la mente crea distinciones, separaciones, argumentaciones inútiles y dualidad que solo te traerán conflicto y confusión.

"Vivir en abundancia es la única cosa espiritual en el mundo. Solo observa a la existencia con su abundancia. ¿Cual es la necesidad de tanta cantidad de flores? Solo con las rosas podría ser suficiente, pero la existencia es abundancia. Millones y millones de flores, millones de pájaros, millones de animales. La naturaleza no es ascética. La abundancia es la mera esencia de la existencia. La riqueza es el propio fundamento de todo. La existencia no cree en la pobreza. Y mi esfuerzo está dirigido a llevar al hombre de nuevo hacia su ser natural." -Osho. (7)

El sendero de la meditación -concebido como un tránsito de no-mente, es decir, un estado de consciencia pura sin contenido específico- es el sendero de la liberación y de la apertura hacia tu exquisito y único potencial como individuo, como persona libre de ataduras e ideas preconcebidas, libre de pensamientos limitantes y castrantes, dispuesto a crecer y a recibir de brazos abiertos, sin apuro, sin aprehensión, todo aquello que la existencia coloque a tu camino, aceptando en amor las facilidades y las dificultades, como simples aventuras o retos, para experimentarlas con intensidad y totalidad, como parte del maravilloso juego de la vida.

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El maestro Osho regaló a la humanidad metodologías y ejercicios de meditación, diseñados para el hombre moderno, que te hacen más conscientes y alertas, permitiéndote depurarte de mucho lastre que hasta ahora te ha impedido estar armoniosamente centrado en tu interior.

Las meditaciones implementadas por Osho, te van a limpiar de mucha basura que por tanto tiempo has acumulado dentro de ti mismo, bloqueando y limitando tu auténtico potencial. Para ello existen diversas terapias y meditaciones catárticas, que movilizan tu energía corporal, mental y emocional, como por ejemplo las prácticas de la meditación dinámica, la meditación kundalini y otras. Puedes hacerlas en tu casa, a solas, pero cuando las realizas grupalmente cobran una nueva dimensión. No son meditaciones para elevar tu espiritualidad hacia una _meta_ predeterminada, sino que están diseñadas para limpiar, preparar y abonar el terreno para que en forma natural florezca tu propia esencia espiritual.

En las meditaciones de Osho encontrarás un balance y una progresión única acorde a tu naturaleza. Cuerpo, mente y corazón son atendidos en ese orden para luego trascenderlos. Lo importante es entrar en el estado de meditación, utilizando alguna técnica con la cual te sientas en pleno disfrute. Si no hay disfrute, abandónala y prueba con otra. Si existe disfrute entonces realízala con totalidad hasta que le extraigas todo el jugo a esa técnica en particular. Pero tampoco te hagas adicto al método ya que eventualmente tendrás que abandonarlo también. Si la práctica se convierte en algo automático, pierdes tu sentido de presencia y entonces no tiene sentido continuarla. Busca otro método en el que puedas mantener tu estado de presencia, de consciencia, tu sentido de estar alerta. Asi, tu evolución y proceso estarán en sintonía con la existencia, la cual te ofrecerá otras alternativas con las cuales continuar tu camino.



Citas:

(1) The Search -Talks on The Ten Bulls of Zen. @1977

(2) The Book of Wisdom -Discourses on Atisha's Seven Points of Mind Training. @1993

(3) The Transmission of the Lamp. @1989

(4) The Revolution -Discourses on Kabir. @1979

(5) Unio Mystica, Vol 2 -Discourses on the Sufi Mystic, Hakim Sanai. @1980

(6) (idem 2.-)

(7) Beyond Psychology. @1988



Para saber más DFIR recomienda:

La web de Osho: http://www.osho.com/
Textos de Osho en español: http://www.oshogulaab.com/
La lista de correos ASEP de Nirav Sucre: http://mx.groups.yahoo.com/group/ASEP/
 
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#387
Re: ¿Qué es la Meditación? según Osho 3 Años, 3 Mess ago Karma: 3  
Siempre me ha gustado hacerme entender aunque sea tarde.
Recuerdo haber mencionado los problemas emocionales y cargar toda la ira hacia este pobre escritor.

Alguno de los presentes entiende lo que Osho dice realmente?? Lo aplicas todo en su conunto a tu día a día en cada minuto??
Yo no lo he leido ni falta que me hace, como a buda, para mi es algo inato actuar asi y asi vivo. No entenderé nunca la forma de escribirlo y postularlo, pues hay que haberlo vivido para poder entenderlo, sino es imposible que uno no iniciado si asi se puede llamar, entiendo ni tan siquiera las comas.

Desde este punto de vista, os aconsejo preguntar a Iris mas a fondo sobre su experiencia y luego negadme una vez mas. Eso si, negareis los budistas, a buda, a Osho a Iris y a unos cuantos miles mas.

La humildad es algo que debe cultivarse y los conocimientos son algo irrelevante para esa tarea.

Por cierto, el principio basico de la meditacion que Osho no escribe en este escrito, es que para meditar, no puedes ser de ningun partido politico, ni defender ninguna causa pasada de tu tierra,ni tan siquiera creer lo que te han enseñado. Puedes tenerlo en cuenta, pero nunca formar parte de ello. Si alguien no entiende porque, que vuelva a leer el texto.

Gracias Iris por brindarme una oportunidad de paz.

Desde ... con cariño
 
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#388
Re: ¿Qué es la Meditación? según Osho 3 Años, 3 Mess ago Karma: 5  
¡Hola, amigos!. Fotopintor, ¡gracias por brindarnos la oportunidad de leer un texto tan exuberante!. Quisiera descargármelo para leerlo con detenimiento, pero al cliquear en el _link_ me aparece "page not found".
¡Ishma, qué tal!, tienes razón al decir que no es suficiente con comprender estas cosas con la mera intelectualidad, sino que hay que vivirlo(es conocimiento experiencial). Sin embargo, si grandes como nagarjuna dejaron para la posteridad sus escritos tal vez sea porque éstos pueden servir de guía, y eso es lo que la mayoría buscamos, un/a guía para orientarnos en el inconmensurablemente inmenso y enrevesado universo mental.
Un afectuoso abrazo a todos.
 
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#392
IRIS ()
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Fecha de nacimiento: 1974-01-04
Re: ¿Qué es la Meditación? según Osho 3 Años, 3 Mess ago Karma: 1  
Hola a todos!!

Neuron creo que lo que has dicho se podia decir mas alto pero no mas claro. Por eso te agradezco mucho la gran aportacion de tu punto de vista. Creo que la grandeza del ser humano reside en la infinita capacidad de trasformacion de sus pensamientos y sentimientos en experiencias vividas. Para hacer madurar el conocimiento que se tiene de uno mismo y del entorno que nos rodea. La sabiduria de Osho al igual como otros grandes pensadores, artistas y filosofos de esta gran cultura. Han sido una gran referencia en mi vida que me ha servido de guia en este enrevesado universo mental en el que vivimos cada dia, como bien has mencionado antes. Como Nagarjuna que marco un antes y despues en su epoca como precursor del budismo zen, del que cada vez hay mas seguidores en la actualidad por todo el mundo por el valor espiritual de su mensaje. Pero esta conclusion filosofica tan diferente a mi cultura occidental, no llego a mi vida de un dia para otro. Sino a traves de una larga evolucion de aprendizaje que se inicio desde la nada de mi ignorancia sobre estos temas. Hasta llegar a la apertura de mente necesaria que me ha hecho entender, asimilar, aplicar estos sabios conocimientos orientales a mi vida cotidiana. Para poder obtener los maravillosos beneficios que he mencionado antes cuando he compartirdo mi experiencia personal con todos vosotros.


Ishma me alegro mucho que te haya ofrecido por un momento una oportunidad de paz. Porque a mi me has ofrecido una valiosa oportunidad de conocerte mejor y recordar a traves de tus palabras quien fui cuando opinaba como tu antes de encontrar otros caminos de entendimiento en mi vida. Asi que comprendo muy bien tu postura. Aunque tanto el texto de Osho como mi comentario personal han sido basado puramente en mi propia experiencia vivencial y no pretendia aportar a los demas mas que eso. No pretendo convencer a nadie de nada. Ya que pienso que cada uno es libre de pensar lo que quiera para sacar sus propias conclusiones. Que son totalmente necesarias para encontrar las respuestas a las preguntas que se formula, dentro de si mismo y no fuera si quiere que estas tengan sentido para el. Sobre todo porque para mi la humildad y la inteligencia van unidas y se demuestran en el respeto a las opiniones diferentes a la mia.


Saludos a todos desde el cariño.


Iris.
 
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