Aprender a asolearse es muy importante. El Sol puede ser muy benéfico para nuestra salud, pero una sobrexposición a su luz y calor puede causar diversos problemas. Cada tipo de piel es distinta y hay pieles que son más resistentes a la exposición solar que otras, por ejemplo, los albinos (de piel muy blanca e incluso rosada (al transparentar la sangre) no soportan los rayos solares de la misma forma que una persona de piel morena o de raza negra. Por eso es muy importante que sepamos primero qué tipo de piel tenemos y qué tan resistente es a los rayos solares.
Los beneficios de la exposición moderada al sol son varios: incremento de la vitamina D que ayuda a la correcta asimilación del Calcio (ca) y el Fósforo (p) en nuestro esqueleto y células. Además, el Sol induce psicológicamente al optimismo, mientras que la penunbra o los países con poca luz tienden a ser más pesimistas.
Yo tomo baños de sol en mi azotea de no más de 15 minutos una vez a la semana.
Es importante mantener hidratada la piel cuando uno toma el sol o incluso usar protección solar de alguna crema especial.

