|
Considero sumamente importante hacer la siguiente acotación:
En la totalidad de un conjunto imaginario que reuna todas las situaciones posibles en la vida, podríamos vislumbrar que si tomamos cada una de estas situaciones como ¨condición de contextualización¨ del conocimiento que actualiza el ser humano desde su memoria e inputs sensoriales, mediante la actividad intelectiva, cada dato almacenado, incluso sin pauta de interpretación, implica una utilidad posible, pues ésta también depende, además del contexto con el que se relaciona por campo temático el intelecto (creando vínculos de asociatividad validando ciertos conocimientos como útiles en una situación específica) de la capacidad humana de generar nuevas funciones y usos, a lo que nos está dado con cierto objetivo primigenio o inicial. Un ejemplo: Las capitales no son útiles, hasta que viajo por el mundo y un día descubro que hablarle a la gente de otros países sobre su capital, les resulta reconfortante, puesto que ellos consideran que los foráneos no están obligados a conocer datos específicos que configuran su cultura. En otras palabras, la situaciones constituyen una ¨necesidad de uso¨ de ciertos conocimientos, por lo tanto, la utilidad de los mismos siempre estará en función de dichas situaciones, a la vez que cualquier situación, a su vez, puede ser usada como estímulo para ¨crear¨ un nuevo uso, a un conocimiento, que necesariamente no es requerido en la situación. Ejemplo: Voy a una reunión en la que cada uno de los asistentes posee distintas profesiones, si bien la socialización en estos contextos amicales no suele girar en torno a discusiones académicas, sino cae en lo anecdótico, si deseo estrechar lazos con los asistentes y poseo un amplio bagaje cultural, usaré los conocimientos en favor de mi socialización para generar vínculos de proximidad identificatoria con los asistentes, al ser capaz de hablar con cada uno de ellos, sobre cada uno de los temas que tantos años de estudio y trabajo los ha ocupado.
Una vez establecido este marco conceptual, establezco lo siguiente:
No se puede abandonar todo lo referente a la utilidad de los conocimientos al ¨relativismo situacional¨ en el que, cualquier conocimiento es válido dependiendo de las situaciones, o ninguno, puesto que ciertos conocimientos son fundamentales y su utilidad es procurar un horizonte de profundidad cognoscente, sobre la realidad del universo en la que está implantada la consciencia humana, y es desde este ¨lugar de contenidos¨ modelados en la consciencia, que este ser humano a futuro deliberará, creará su mundo, así como descubrirá nuevos usos para ciertos conocimientos, pero para ello debe poseer en sí mismo, tanto el efecto de ¨modelado de mundo interior que éstos han generado¨ como cada uno de ellos, como elementos constituyentes. Estos ¨elementos constituyentes¨ a su vez, pueden jerarquizarse en importancia, y complementarse con pautas flexibles de uso.
En otro nivel, estarían conocimientos de carácter secundario, pero que, dependiendo del tipo de situaciones que se vivan, como mencionaba líneas arriba, cobrarían importancia práctica, utilidad real y prioritaria, a la vez que dependerían, al igual que los fundamentales, de la capacidad humana para vislumbrar creativamente ¨utilidad¨ en sus conocimientos, desde situaciones determinadas, o incluso, creando nuevas situaciones a las que tendría que adaptarse rápidamente desarrollando usos posibles a lo adquirido pero creando nuevos conocimientos, junto con nuevos usos.
Visto, este segundo marco conceptual:
Conocimientos fundamentales o necesarios Conocimientos de fundamentalidad relativa
¿Qué ubicarían en cada uno de estos dos conjuntos?. Tengo algunas ideas al respecto, sin embargo, es interesante conocer cómo entienden estas ideas.
Saludos
|